lunes, 11 de febrero de 2008

¿Cómo ser artista Tropipopo? (ay!! se me fue una o)


Inevitablemente el post anterior de mi amigo Thorik me hizo inspirar para continuar con un análisis de los géneros musicales representativos de nuestro país.
Pues bien, él se ha remitido a sinfonías que de una u otra forma han inspirado grandes “borratcheras” de nuestros abuelos y padres, pero yo quiero referirme a un ritmo que inspira los más horribles alicoramientos y actitudes de los más jóvenes: el tropipopo
El origen de este nefasto ritmo data de aquellas fogatas donde los chicos de los colegios más prestigiosos de la capital colombiana armados con una destemplada guitarra cortejaban a las ingenuas Natis, Tatis, Andre, Dani, Luisis, Mimis, Titis, isis, isis, isis, etc. Ellos se sintieron impulsados por el apoyo de los rectores y coordinadores de sus colegios, quienes dijeron “los chinos hacen su arte”, además cualquier pretexto es bueno para no estudiar o trabajar y, por supuesto, por las conquistas de incautas chicas que disfrutaban de sus simples tonadas.
Estos pretensiosos muchachos se adueñaron de un concepto “caribe” formado en los hoteles de cinco estrellas de Cartagena donde lo más costeño que hacen es comer arroz con coco y usar pantaloneta de flores con el sombrero vueltiao que venden Jero y Tomy Uribe. Con tan basta inspiración comenzaron a componer canciones que hablan de las costas caribeñas y de rumbas y de aguardientes y de niñas y de parranda, y de parrandas en la costa, llenas de aguardiente donde se puede cortejar a una ‘niña’.
Con este sentimiento patriotero, miles de jóvenes (y, lo peor de todo, no tan jóvenes) han hecho de estos remedos de artistas, famosas estrellas que no pueden faltar en el concierto anual de LaMega, donde solo se escuchan tres acordes de guitarra que en variadas combinaciones forman las siempre repetitivas y mediocres canciones de tropipopo.
Así que si usted se sabe tres acordes de guitarra, tiene un sombrero vueltiao, ha ido alguna vez a Cartagena, quiere ‘construir país’, ganar dinero haciendo lo más básico que se le ocurra y tiene contactos, puede comenzar a volverse famoso con el tropipopo. Eso sí, tenga en cuenta que el nombre de su grupo debe tener una k, y sonar como a ‘sabrosura’, algo así como Bonka, Wamba, Palo de agua, Kema, Kumbá, Cañawake, etc., etc., etc.
Para componer canciones no se preocupe mucho, no es necesaria tanta inspiración, tome las expresiones: costa, caribe, niña, parranda o parrandero, aguardiente, hermosa, no me quiere la que quiero querer sin querer queriendo, me enloqueces…; únalas con los tres acordes que se sabe y tendrá éxitos de radio que sin duda lo llevarán (en limosina para colmo de perdedores) a la tarima del próximo concierto Mi Tierra (mi pobre tierra) o en los 40 Principales. Eso sí no olvide ponerse su camiseta de Colombia es Pasión y su sombrero vueltiao que con seguridad eso lo pondrá en boca de las mentes más simples.

lunes, 4 de febrero de 2008

¿Por estos estamos como estamos? (subiendo las cejas y con los brazos en la cintura)

No puedo dejar de pronunciarme sobre lo que puede conocer hasta hace pocos días por medio del blog “El Blogotazo”, también de eltiempo.com y luego por el blog “Dejémonos de maricadas” en semana.com.
Pues resulta, por si aún no lo sabe, que el ‘simpático’ cocinero y periodista D’Artagnan, publicó hace algunos días una columna en el diario El Tiempo en la cual reproducía algunos chismes que decían que el presidente de Venezuela, Hugo Chavez, era gay. Me sonó todo eso como a una pataleta intrascendente que probablemente le importe a él y a alguna que otra abuela escandalizada.

¿Qué carajos importa que sea gay o no? ¿Es la preferencia sexual de este hombre un factor decisivo para su forma de actuar en el campo político (que es el que realmente importa)? Para mí las respuestas son claras y contundentes: Solo a alguien que no tiene nada que decir le importa que Chavez sea gay, y, por otro lado, que sea necrofílico, escatofílico, zoofílico, asexual, heterosexual o cualquier cosa, es problema de él y solo de él y no tiene incidencia en su actuar político.
O es que acaso ¿los gestos del señor D’Artagnan son muy varoniles? Cualquiera que haya tenido la desgracia de ver por un segundo su ‘informal’ programa de entrevistas podría pensar que es un afeminado cuando dice: “Hasta la próoooxima semana”. Sin embargo, es un hecho que solo le compete a él y que, por demás, no repercute en que sea una buena o mala persona.

Recurro entonces a una de las frases más colombianas que hay, que finalmente resume muy bien lo que quiero decir: por eso estamos como estamos. Estamos mal, muy mal, estamos jodidos, por eso seguimos siendo tercermundistas, y en vías de más subdesarrollo si los argumentos para escribir una columna en el diario más importante del país siguen siendo que fulanito de tal dicen que es gay.

No quiero con esto defender a Chavez, personaje que suscita en mí muchos otros interrogantes (probablemente menos importantes) y de quien ya hemos expresado nuestras opiniones en este blog, quiero por el contrario hacer énfasis en la nimiedad de los argumentos del columnista dominical que tiene razones más grandes que su barriga para recibir todas las críticas por aquella nefasta publicación que solamente genera intolerancia en este intolerante país que tiene como lema la intolerancia de sus intolerantes ciudadanos.

Le quedaría mucho mejor a D’Artagnan, con su presencia de señora de club, sacarle la lengua a Chavez, o decirle bobo o alguna otra cosa más infantil pero menos ridícula que tratar de desprestigiarlo haciendo eco de los rumores no comprobados de sus preferencias sexuales.

Y si algún fanático del periodista llega por acá a decirme gay chavista, quiero decirle que no soy ni lo uno ni lo otro, pero si fuera homosexual dicho calificativo no sería una ofensa, el ser gay no hace buenas o malas a las personas, como no las hace buenas o malas preferir la hamburguesa por encima del perro caliente, o preferir el tejo por encima de la rana…realmente lo que sí es una maricada, porque es muy distinto ser gay y ser maricón, es descalificar a alguien por una preferencia, siendo aún más grave y más preocupante que tan solo es un rumor, un rumor totalmente frívolo.

Por eso quiero dejarlos con una muestra clara por la cual puedo afirmar sin ningún temor que: POR ESTOS ESTAMOS COMO ESTAMOS.

miércoles, 30 de enero de 2008

El eterno chiste de negros y boyacos


Tomando como punto de partida el post anterior de nuestro amigo Thorik, y teniendo en cuenta el comentario de GatoRivera al respecto, donde dice que algunas regiones de Colombia no se diferencian mucho de África quiero referirme a este tema.

Creo que la indiferencia del resto del país frente a los problemas de regiones alejadas y pobres viene de tiempo atrás y si me apresuro a decir un lapso de tiempo, diría que desde hace 35 años se gesta una estigmatización particular frente a los afrocolombianos y los boyacenses.

Son precisamente 35 años, porque eso es lo que lleva al aire Sábados Felices. Y lo digo sin temor a que sus madres, abuelas, o ustedes mismos me condenen al infierno. Es el estilo de humor de ese programa, fundamentado en burlarse de los negros, solo por ser negros y los boyacenses solo por haber nacido en esa región, el que ayuda, sin duda, a que la gente del común piense en dichas personas como brutos para burlarse por su ignorancia y pobreza.
Y si hay alguien culpable, además de este fatídico programa es una persona que se ha denominado Don Jediondo, o hediondo, o don porquería. Quien reúne en un solo ser todo ese humor mediocre que se basa en interpretar personajes esteriotipados que genera en el imaginario popular etiquetas para los negros y los 'boyacos'.

Tristemente el modelo de este humor es el que me tengo que aguantar todas las mañanas en los programas de radio que sintonizan a todo volumen en el bus, liderados, entre otros, por el potencial alcalde de Bogotá, William Vilasco. No se dan cuenta que lo que sí es chistoso es que le den la comida de los niños a unos simpáticos cerditos o que no tengan agua potable, entre otros problemitas. Eso si parecería un chiste contemporáneo en pleno siglo XXI.

Pero como ya veo venir los tomates, y piedras y palos y cuchillos, por hacer un análisis mediocre y meterme con la idiosincracia del país, quiero aclarar que probablemente es mediocre y que no estoy afirmando que haya pobreza o racismo por culpa, solamente, de Sábados in-Felices, simplemente quiero decir que es un humor facilista que solo ayuda a etiquetar a las personas en estereotipos, lo que definitivamente sí genera pobreza mental, que luego conlleva a la otra pobreza e intolerancia.

Pero que le vamos a hacer, esa es la creatividad que impera en Colombia, la de "Don porquería" o Ordoñez o Sábados Felices o La Escalera,etc.,etc.,etc. ... Al parecer seguiremos hundidos en un humor que desata lágrimas, no de risa, sino de aburrimiento.

jueves, 24 de enero de 2008

La diplomacia del machete


No es extraño ver la tensión en la cabeza del presidente cuando el rey de España se acercó más de lo debido a su cara. En Francia ya había ocurrido con el presidente Sarkosy y con otro hombre que le otorgó un reconocimiento a nuestro primer mandatario. Como es costumbre algunos saludos implican un par de besos protocolarios, que Uribe se niega a dar y a recibir, igual que un niño que se niega a comer verduras y tensiona su cabeza para evitar el fatídico momento en que esos asquerosos alimentos entren a su boca.

Pero todo tiene una explicación. Acaso ¿se imagina usted al mayordomo de una finca saludando de beso a sus compadres? algo totalmente impensable que, además, pondría en tela de juicio la hombría de cualquier finquero tradicional. Pero no es solamente negarse a un besito de Sarkosy lo que hace que el presidente colombiano revele su personalidad de mayordomo.

Los consejos comunales funcionan como se delegan tareas y funciones en la finca…una persona se queja porque no tiene luz y el presidente le ordena al ministro de minas, quien no tiene la más mínima posibilidad de responder nada y por el contrario acatar todas las ordenes de su patrón, que le ponga un bombillo a la casa del señor. Así como se solucionan los percances del día a día…un problemita, una solucioncita. ¿Para que pensar en una política que le de luz a toda la vereda o al pueblo si el hombre que tenía la necesidad ya la solucionó y fueron testigos todos los presentes y los que lo vieron por tv?

Pero además de esta gestión para resolver los problemas, el país también fue testigo del lenguaje que se usa internamente de la finca. “Le doy en la cara, marica”, una amenaza lapidaria que convence a cualquiera, sobretodo si su sobrenombre es ‘mechuda’, de que al patrón se le respeta, pero sobretodo se le obedece.

Esta finca tiene el respaldo del duro de la zona, el que tiene la tierra más grande y próspera al norte, una gran finca que complace con favores a este pequeño terruño que se porta bien con el ‘duro’, todo esto a pesar del odio de otros vecinos que quisieran echar un par de tiros al aire para llamar la atención de los demás. 

Es así como funciona esta tierrita colombiana, ahora sobrellevando los problemas con el gamonal del lado que está un poco agresivo y ya mandó de manera amenazante a sus capataces a la cerca que separa a las dos fincas. Pero quiero decirle amable lector, que no hay mucho de que preocuparse, pues para estos hombres no funciona esa cosa que  llaman por ahí "diplomacia", lo único que se requiere es una sentada con un par de cervezas y listo, se resuelve el problema con un lenguaje coloquial como ambos prefieren. Y si la cosa se pone muy grave pues se agarrarán a planazos y listo, el que pierda el duelo ‘se calla la jeta’ y deja de joder.

sábado, 19 de enero de 2008

Premios a lo mejor de la TV colombiana

Volviendo un poco a los temas fáciles, para que nuestras neuronas no se recalienten demasiado y teniendo en cuenta que por esta época uno de los temas de moda es los ganadores de los premios Globo de Oro y los aspirantes al Oscar, nuestro tema de hoy tiene que ver con una premiación.

Como para los colombianos aún está muy lejos llegar de manera recurrente a este tipo de certámenes de cine, y teniendo en cuenta que acá lo único que se hace constantemente es televisión, es por eso que premiaremos a los personajes y programas de televisión más sobresalientes en Colombia, con la esperanza de que dentro de poco nos convirtamos en potencia mundial de algo además de variedad de mariposas y cantidad de secuestrados.

Estos son los ganadores:

  1. El peinado más sexy con pocos pelos: Charly de ‘Padres e Hijos’

  1. El ‘presentador’ odontológico más pretencioso y profundo: Marlon Becerra

  1. La actitud más ‘espontánea’: Vicky Dávila presentando ‘La cosa política’

  1. Premio especial a toda una vida bolivianisando la TV: Jota Mario

  1. El programa con el peor estilo: Estilo RCN

  1. Premio a la lectora de teleprompter que nunca se equivoca: Cristina Hurtado

  1. Premio ‘demasiado-súper-demasiado’: Carolina Cruz

  1. Premio a una figura que se fue: La negra Candela

  1. El mejor programa de la historia: Actitud Positiva

  1. El mejor presentador (y vendedor): Jorge Duque Linares

  1. El camaleón de la TV: Carlos Calero el periodista-cantante-ricostilla-desempleado-modelo-animador

  1. El niño (con cara de viejo) revelación de la TV: El paparazito

  1. El eterno joven: Hernán Orjuela

  1. El personaje más hediondo: don Jediondo

  1. El sucesor humorístico y recochero de Jota Mario: Charria de El Lavadero

  1. El personaje más creativo de la TV: Carlos Antonio Velez que enriquece cada día más la lengua española

  1. El galán de las galas: Amador Padilla de Bravísimo

  1. El actor de las mil carantoñas: Hugo Gómez de Nuevo Rico Nuevo Pobre (el embajador de la india)

  1. La boca más sexy: El padre Chucho

  1. El presentador de noticias más fluido: Jorge Barón de Telecolombia

Estos son mis aportes (para cultivar el Alzheimer nacional), pero la riqueza de nuestra televisión es inagotable, por eso los invito a que propongan sus categorías y respectivos ganadores.

viernes, 11 de enero de 2008

Ha llegado el Mesías

José Obdulio guarda sus más gratos recuerdos en un seminario del cual hacía parte años atrás, uno de esos lugares en los cuales el silencio reina constantemente, al parecer en la espera de la voz de Dios. En esa expectativa por percibir el dulce vocablo del creador, Jose Obdulio, con una fe ciega, descubrió que Dios lo había escogido a él para propagar su mensaje y cambiar este mundo imperfecto y constantemente errado. ¿O es que acaso las coincidencias ideológicas entre Jose Obdulio y el Papa son coincidenciales?

Es así como nos encontramos frente al Mesías y quienes siguen anhelando ese grato momento al parecer no se han dado cuenta de que ya llegó. Como es de esperarse para una divinidad, los ataques y las acusaciones están a la orden del día y aunque él trata de defenderse con argumentos de autoridad, citando a notables autores de infinita sabiduría, sus miopes contradictores no ven lo evidente, están frente a un ser superior. Solo la historia y algunos pocos fieles, al igual que sucedió con Jesús, sabrán la verdad y confiarán ciegamente.

Quienes lo acusan, no solamente por su vínculo familiar, sino también por sus encuentros y visitas a Pablo Escobar en la Catedral (un nombre nada casual), no se han dado cuenta de que para que un dios sea dios, tiene que acompañar a los seres más impuros de la tierra como símbolo de su profunda humildad, capacidad de perdón e intención de disuadir a los pecadores, no en vano Jesús amo a todos los mortales, se compadeció de prostitutas, perdonó a sus verdugos y nació en un simple establo.

Así mismo con la intención de brindar un ambiente de perdón en la Nación, ocultó al hijo del muerto un expediente que involucraba al padre del presidente en un sonado crimen, pero su profunda sabiduría le ha dictaminado que es hora de reconciliar a las partes en conflicto y olvidar un pasado manchado de sangre que solo trae desventura y rencor.

Y como la humildad debe ser su principal virtud, no se ha declarado rey ni ha ocupado ‘grandes ministerios’ y por el contrario para mantener bajo perfil solamente se ha impuesto el título de consejero presidencial, con la connotación que trae consigo la palabra consejo: quien lo recibe puede acatarlo o no.

Afortunadamente dios ha mirado a esta nación de la motosierra y de los grilletes para venir a salvarnos y si el presidente es humilde y sabio aceptará todos los consejos que le brinda el ser supremo para guiar al país hacía caminos de paz y bienaventuranza.

Esperemos, eso sí, que los colombianos que estamos viviendo el tiempo del salvador, no vayamos a quedar como una chancleta en los libros sagrados de la historia por vilipendiar el santo nombre del Mesías como ya les sucedió a los contemporáneos de Jesús.

sábado, 5 de enero de 2008

Poncho, un buen opinador del país más feliz del mundo


A propósito de la mención a Poncho Rentería como el protagonista de la ya conocida y a diario vista pintura que constituye el perfil de William Moore, el bloger que protagonizó la entrada escrita anteriormente por Thorik, voy a referirme a tan destacado personaje de la prensa colombiana.

Sabios han sido los medios de comunicación nacionales al erigir como uno de los líderes de opinión, al gran Poncho Rentería, un hombre que con un lenguaje dicharachero, chabacano y alegrón opina semana a semana sobre los hechos más importantes de las peluquerías colombianas.

Solo un país como este permite que los diálogos de este hombre, de gruesa voz pero de delgado pensamiento, cuando va a arreglarse el mostacho que adorna su cara, hagan parte del diario más importante del país. Pero es entendible porque el “país más feliz del mundo” no puede pensar nada demasiado enserio pues probablemente deje de ostentar uno de los pocos títulos que orgullosamente lleva, a pesar de lo extraño que resulta pensar una forma concreta de medición de felicidad de un país…que tan feliz será Francia o Costa Rica??, por ejemplo.

Pero bueno, regresando al tema que nos atañe, Poncho a la hora de escribir sus columnas sigue la formula de los noticieros, primero un breve, muy breve comentario, sobre un acontecimiento de la realidad, como para que no digan que su bigote no guarda conocimientos del acontecer nacional. Y ya con este terreno ganado frente al ingenuo lector, puede comenzar con su retahíla de comentarios baladíes sobre las piernas de fulanita, sobre la ‘inteligencia’ de sutanita, sobre el carácter de menganita, sobre el peinado alto de señora de Pomona de perensejita o sobre los hombres en la cocina, y demás comentarios ‘felices’ para un país igual de feliz a él. La misma estrategia de un noticiero de Caracol o RCN, un poquito de noticias, un mucho de deportes y aún más de farándula, para que todo el mundo quede contento, eso sí manteniendo al margen cualquier pensamiento fatalista sobre violencia, pobreza o corrupción que pueda poner en riesgo la felicidad de “el país más feliz del mundo”.

Es por eso que propongo que el ilustre Poncho, ambientado con la música de su tocayo Poncho Zuleta al son de unos cuantos disparos y mucho ‘wiki’ (evidencia suprema de la alegría del colombiano), abra una academia de felicidad y así asegurar por muchos años más que Colombia continúe siendo el país más feliz del mundo, un título que alimenta el vapuleado orgullo de este país, obviamente todo esto bajo la batuta del feliz infeliz de Poncho Rentería.