jueves, 3 de abril de 2008

El bendito senador


Para todos aquellos que se daban golpes contra las paredes al ver la degradación a la que ha llegado el Congreso de nuestra amada república, quiero informarles que hace pocos días apareció en este mismo diario, una noticia que me brindó absoluta tranquilidad y me reveló la verdad sobre todo este escándalo que día a día inculpa a más ‘honorables senadores’. Todo ha sucedido para que al fin llegue la persona adecuada.

Resulta, querido amigo Antipatriota (único fiel comentador de este blog), que por la captura de cada pillo por parapolítica, la interminable lista de reemplazantes, que a su vez son investigados por el mismo tema y deben renunciar, ha llegado un salvador a este incrédulo y pecador país. Se trata del pastor del Centro Misionero Bethesda, Enrique Gómez, quien sin duda resolverá de la mano de su dios todos los problemas que nos aquejan.

Para quienes aún se preguntan quién es este señor, debo decirles, que yo amante y fiel televidente del canal Uno, lo he visto en repetidas ocasiones predicando con sus coloridas corbatas a grito herido en la Plaza de Bolivar, haciendo que multitudes eufóricas eleven sus plegarias al ritmo de su voz. También es uno de esos hombres mágicos que toca ancianas parapléjicas que luego de su imposición de manos salen corriendo curadas por este santo (como si hubiera algo más patético que ver a una anciana en sudadera corriendo). Este hombre es de esos que cada domingo logra llenar el coliseo el Campín para que los asistentes a este cumplan con su sagrada misión de dar un generoso diezmo.

Pues bien, ahora que se ha posesionado como honorable senador, o mejor bendito senador, creo que nuestros problemas se han solucionado porque si este hombre logra curar graves problemas de salud con solo una imposición de manos, no veo porqué no pueda repartir ‘toques’ en cada cosa que esté mal en el país. Espero también que ponga a todo el mundo darle sus diezmos para que él con su infinita sabiduría logre repartir (espero que realmente lo haga) la platica entre los más pobres.

Ahora lleno de tranquilidad por la llegada de este bendito senador, espero también (espero no esperar demasiado) que otros personajes ilustres que aparecen en el canal Uno, puedan alcanzar un puesto en el senado para que cada uno con su estilo haga lo mejor para el país. Ya me imagino un congreso con el pastor Gómez, otros pastores y Jorge Duque Linares, repartiendo conferencias sobre superación personal a diestra y siniestra, o a Jorge Barón haciendo más conciertos en las fronteras con las hermanitas Calle, el burro mocho y el loco Quintero.

Es así como con la ayuda de pastores como este, el congreso se dará cuenta de que el homosexualismo es un pecado mortal y todos esos gays que andan por ahí regados deberían convertirse al señor, también se darán cuenta los jóvenes que eso del sexo es un pecado, que oír esa música ‘metalizada’ envenena el alma, que es necesario juzgar al que no crea en dios y que la única forma de librarnos del infierno (el verdadero donde hay fuego, hombres con patas de cabra, trinche, cachos y cola larga, Marilyn Manson, Mick Jagger y esos diablos) es dando juiciosamente el diezmo.

Los invito a que visiten este sitio www.cmb.org.co , conozcan al nuevo senador y vean los edificantes videos que salvarán sus vidas llevándolos un pasó más lejos del ardiente infierno.

jueves, 27 de marzo de 2008

Extranjero: diga que somos lo mejor


Hay preguntas que pueden alterar a cualquiera. Como por ejemplo cuando uno se corta el pelo y alguien le pregunta: ¿te cortaste el pelo?, o cuando uno se está despidiendo y le preguntan: ¿ya te vas? Algunas de las preguntas a las que me refiero las hacen los periodistas y tienen la osadía de hacerlas en televisión o radio. Es muy común hacer la pregunta, a la persona a la que se inundó la casa y perdió todo ¿cómo se siente?

Pues bien, hay otra costumbre que me hace arrancar cada uno de los pelos cuando la oigo y se trata de esa maña que tienen los periodistas y en general los colombianos de preguntarle a los visitantes extranjeros: ¿Cómo le ha parecido el país?, ¿Qué opina de las mujeres de Colombia?, ¿Ha comido ajiaco o bandeja paisa?, ¿Cómo le han parecido los paisajes?, etc., etc., etc.

Es casi evidente que un extranjero, precisamente por su condición de extranjero, va a responder que todo le ha parecido espectacular, y de hecho puede que lo piense realmente, pero eso no justifica, de ninguna manera, que siempre el colombiano esté buscando que le digan cosas buenas del país. Más si se tiene en cuenta que le hacen ese tipo de preguntas a un actor mexicano que necesita ganarse a la gente para que le den más trabajo o a un japonés que necesita que la gente se porte bien con él porque no habla español y si se pierde se jode.

Puedo relacionar eso directamente con magníficas afirmaciones que enorgullecen a cualquiera como: “Colombia es el país más feliz del mundo” o “Colombia el país número uno en ciudadanos berracos”, o “Milan campeón de la Champions League gracias a un colombiano que infla los balones”…Un nacionalismo pegado con mocos.

Y es que nadie se puede alejar de la verdad de alguno de estos escalafones, como que los paisajes son hermosos, la comida es deliciosa, este es uno de los países que tiene el primer puesto en variedad de mariposas, en variedad de pulgas verdes, de micos gays o lo que sea. Eso es algo que tiene y nadie se lo quita, problema de cada quien reconocerlo o no.

Es una verdadera payasada construir nacionalismo por las opiniones de cada personaje de otro país venga y se vea obligado a responder que Colombia es un país maravilloso, que la gente es queridísima y que el sancocho es el mejor plato que se han comido en la vida.
Sería muy bueno que desde el periodismo le ayudaran a este pobre país agobiado y doliente a que comenzara a pensar que un verdadero sentido patrio se genera, además de las riquezas naturales, culturales y gastronómicas, cuando la gente viva feliz, no por lo que diga un galán mexicano sino porque no tiene hambre, no lo atracan, gana lo suficiente para vivir y además a los extranjeros les gusta el país.

martes, 18 de marzo de 2008

Tras de ladrón bufón


Esta sentencia que trae a colación mi señora madre cada vez que quiere referirse a alguien descarado que no se sonroja luego de embarrarla y volverla a embarrar premeditadamente, es lo que significa “tras de ladrón bufón”.

Y por estos días sí que hay bufones por estos lares, por ejemplo el acerrador Mancuso que se atrevió a publicar un comunicado apoyando la marcha del 4 de febrero, al igual que lo hizo la guerrilla al promover la marcha del 6 de marzo, como si unos muertos valieran más que los que cada uno ha sumado a esta guerra.

Pero el bufón que me inspira en esta ocasión es el holograma de Fidel Castro, quien todavía sigue dando lora gracias, al parecer, a que nuestros deseos navideños de pedir unas nuevas poleas para manejarlo han sido escuchados por Jesús (ahora crucificado en posición fetal), pues Fidel aparece ahora con alguna frecuencia con sus opiniones sobre diferentes asuntos de la realidad mundial.

La última opinión que expresó fue con respecto a 'la mano' que le dio ‘Rojas’ al gobierno al matar a Iván Ríos. Según Fidel todo se trata de la intervención del ‘imperio yanqui’ (argumento de antaño que usará hasta el fin del mundo si le siguen renovando las poleas) que solo quiere alimentar su ‘sed de sangre’ para alcanzar sus innobles objetivos.

Lo que se le olvida al comandante, tal vez porque todavía no han podido actualizar su memoria, es que él en su época gloriosa mandaba al paredón de fusilamiento a todo el que se opusiera a sus ideas. Dicen que esto del paredón responde a su afinidad con García Márquez, pues Fidel quería representar siempre la escena inicial de 100 años de soledad, pero lo que no tenía en cuenta es que esta historia tiene lugar varios años atrás cuando aún era frecuente esta irracional práctica.

Es así como muchos cubanos han sido asesinados, solo porque el grandioso comandante no acepta opiniones diferentes a la de su revolución. Y es así mismo como en la isla parece esconderse un descontento que se logra tapar con la maravillosa cultura y atractivos creados para los turistas.

Sin embargo han sido muchos los afectados por la ‘sed de poder’ de Castro quien todo el tiempo anda criticando la sed del otro como en este caso la ‘sed de sangre’ del imperio. Muy apropiado es el testimonio de Huber Matos (compañero de revolución de Castro, quien al ver el rumbo de dicha revolución se alejó del comandante y luego fue llevado a prisión), sobre su juicio y posterior encarcelamiento en Cuba.

Y antes de que lleguen los castristas a reprocharme porque en Cuba nadie muere de hambre y que gracias a Fidel todos son iguales, etc., etc., etc., les digo que no me interesa entrar en el debate de lo bueno o malo que ha sido Castro para Cuba. Lo único que pretendo decir es que este hombre no tiene autoridad para denunciar que alguien mate a otro para llevar a cabo sus objetivos (sean los que sean) porque él ha sido el abanderado de esa práctica.
Es por eso que citando a mi sabia madre diré: "Ese Fidel Castro si...tras de ladrón bufón".

jueves, 13 de marzo de 2008

Somos más los buenos

Cuando es más que evidente que nuestro hermoso país goza en el exterior de una imagen más mala que Padres e Hijos, un instinto de supervivencia y tal vez de conservación, nos hace pensar diariamente cosas como que éste es ‘el país más feliz del mundo’ y que ‘somos más los buenos que los malos’.

Constantemente se les llena la boca a las presentadoras de farándula diciendo que acá la mayoría de gente es muy buena y que la imagen negativa es tan solo por culpa de unos cuantos que nos hacen quedar como una chancleta…con pecueca.

Sin embargo muchos detalles me han hecho pensar que tal vez los malos son más de lo que pensamos. No deja de sorprendernos los incidentes que cada fin de semana se presentan en los estadios, donde una parranda de tatuados con ínfulas de argentinos (cantan sus barras en tono bonaerense) sacan su variedad de cuchillos, chuzos, botellas rotas y demás para agredir a los fanáticos de los otros equipos, y, lo que es peor, a los de su mismo equipo.

Además de esto, hemos sido testigos de la forma en que murió un hombre en Transmilenio por exigirle lo obvio a otro hampón: que no se orinara en una estación. Otros desgraciados violaron a cuatro niñas en Chía solo por que estaban solas, los políticos roban dinero que está destinado al beneficio de los más pobres, todos los días roban y roban celulares en todo el país, etc., etc., etc.

Así mismo en hechos más cotidianos se percibe la mala fe del colombiano que se cuela en las filas, se hace el dormido cuando una anciana se sube al bus, bota la basura a la calle, cobra más de lo debido en la carrera del taxi, insulta al busetero solo porque es busetero, inculpa a los gays solo porque no tienen los mismos gustos…y la lista es interminable.

Pero lo que es peor, cuando la gente sale unida para manifestar su descontento por las distintas violencias del país, los juzgamientos hacia lo que es diferente también se hacen visibles y por poco terminan en otra pelea. Vaya que buenos somos (la mayoría). Pues la verdad no se cuál es la mayoría.

Tenemos lo que nos merecemos, la guerrilla surgió como una evidencia del descontento de una parte de la población; los paramilitares nacieron de las ganas de eliminar a los malos de la guerrilla; los políticos corruptos solo sacan a la luz nuestros profundos deseos de tener más dinero a cualquier precio. Y aún así cada payaso que a duras penas se graduó de la universidad y que sale en televisión se atreve a decir: Porque los buenos somos más.

Esta evidencia nos muestra la razón por la cual nos matamos todos los días (si esto pasa entre los ciudadanos comunes, ¿qué pasará con los más radicales?). Pero tranquilos, no hay de qué preocuparse porque los buenos somos más.

sábado, 8 de marzo de 2008

Un blog amurallado


Noto con agrado que algunos bloggers de eltiempo.com publican con bastante frecuencia, algo que no es nada sencillo teniendo en cuenta que es un trabajo sin ninguna remuneración diferente a la de la posibilidad de expresar opiniones y recibir comentarios al respecto.

Uno de los personajes que sorprende regularmente por estos lares es el señor ‘apolosystemas’ con su blog “Desde El Caribe Manifiesto”, el cual está presentado de una forma muy elegante con una foto tipo carné un poco desenfocada, en la que una barba bien delineada le imprime un gesto absolutamente serio.

Oriundo de la cálida y hermosa ciudad de Cartagena, este ‘apolo’ cibernético tiene como fin principal opinar sobre “temas políticos y de actualidad nacional” basado en los principios del Mesías Jose Obdulio, con la intención de vivir una experiencia igual a la de Fernando en el país de las maravillas.

Pero al parecer este hombre ya vive en un país de las maravillas, pues hace pocos días publicó una entrada bajo el título La marcha del pésame, ¿de quién? en la que la se pregunta con la natural inquietud de quien formula un cuestionamiento: ¿a quién hay que darle el pésame como para hacer una marcha?

Al igual que Fernando, este hombre vive en un país de fantasía en el que la palabra muerte solo se relaciona con un sueño profundo en donde no hay cabida para motosierras, masacres, descuartizamientos, matar a personas con serpientes para que parezca accidental, etc., etc., etc.

Es así como encerrado en las murallas de Cartagena (desconozco si literalmente o simplemente por un pensamiento amurallado) este hombre vive en un mundo demasiado fantástico a mi parecer, en el cual la guerrilla está al borde de acabarse, ya no hay cultivos de coca, los paramilitares se acabaron, Jose Obdulio es el Mesías y Colombia es pasión.

Espero que este abnegado blogger siga tan constante en la publicación de textos (constancia que ha perdido nuestro buen amigo Willi Moore a quien extrañamos) y pueda disfrutar de las murallas que lo protegen junto con Plinio Apuleyo, Jose Obdulio, Fernando Londoño y demás, para que así continúe plasmando en su espacio “Desde El Caribe Manifiesto” un mundo envidiado por muchos compatriotas para quienes la realidad es un poco más desafortunada.