martes, 24 de enero de 2012

Colombia: donde los hospitales no tienen camas, ni para personas de 104 años

La noche del lunes 23 de enero, mi abuela, que tiene 104 años, hizo que “San Ignacio” fuera un Trending Topic en Twitter en Colombia (eso significa que muchas personas en esta red social estuvieron publicando al mismo tiempo mensajes con este término). No es que ella sea la tuitera más vieja del mundo y estuviera pidiéndole a este santo publicamente, aunque segurmante en su mente lo hacía ante la inaudita situación, pues por desgracia sufrió una complicación de salud y tuvo que ser llevada al Hospital San Ignacio.

Según los médicos, deberían mantenerla con oxígeno, realizarle varios exámenes y tenerla en observación, pero en el San Ignacio pretendían que mi abuela, con sus 104 años a cuestas, pasara la noche sentada en la helada e incómoda sala de espera, luego de estar allí desde el medio día, porque no había ni siquiera una cama para una mujer de más de un siglo de edad con problemas de salud, lo cual me tentó a titular este texto como No hay cama pa’ tanta gente, pero lo descarté, más para no caer en el cliché que porque la frase no fuera apropiada para describir la situación del sistema de salud colombiano.

Que una (mi) abuela enferma no pudiera pasar la noche acostada, hecho inadmisible a todas luces, motivó a una familiar pedir la colaboración de varios periodistas, pues es bien sabido que en Colombia prima el interés por quedar bien que la obligación de prestar servicios de calidad. Fue así como con una solidaridad enorme los periodistas Gustavo Gómez, Juan Jacobo Castellanos y Diana Montoya se apropiaron de la causa y empezaron a tuitear e indagar al respecto; de la misma forma solidaria muchos otros usuarios de twitter, incluida la cuenta de la sección Salud de Eltiempo.com y el periodista blogger Victor Solano, comenzaron a hacer lo que estaba en sus manos y a difundir el mensaje hasta hacer de “San Ignacio” uno de los temas más mencionados en la noche del lunes 23 de enero. Fue así como gracias a la ayuda generosa de estas y otras personas se logró que mi abuela pudiera pasar la noche en una cama, como pensaría uno que es apenas normal.

Sin embargo, más allá de haber encontrado una cama y una muy buena atención para mi abuela, y a pesar de que algunos médicos se molestaron por haber hecho que este tema llegara a los “medios”, valdría la pena pensar que este es un caso visible de los miles que suceden con personas de la tercera edad o con enfermos terminales, pues en el desastroso sistema de salud en Colombia termina siendo normal que se muera la gente por falta de atención o que muchos otros no encuentren condiciones dignas para ser atendidos.

Es lamentable, aunque no muy sorprendente, que tenga que ser a través de influencias externas que se preste un buen servicio de salud, algo que en un país “normal” sería regla en cualquier clínica u hospital. Es también lamentable que algunos médicos pretendan ocultar las falencias del sistema del que hacen parte, solo para hacer creer a la gente que todo está bien, cuando es un secreto a voces que el sistema de atención en salud en Colombia es una desgracia. Para un colombiano promedio el hecho de enfermarse no es solo una tragedia por perder la salud, sino por la travesía que le espera para ser atendido, igualmente llegar a viejo puede ser la garantía de que si no tiene recursos e influencias va a recibir una atención de quinta, en el mejor de los caso. Si esto pasa en Bogotá, en el Hospital San Ignacio, no quiero pensar en el viacrucis que tienen que vivir miles de ancianos y personas enfermas que víctimas de la burocracia, la deshumanización en los servicios, la desidia de los funcionarios de la salud y el fracaso del sistema que debe garantizar la vida, ven como su salud se va acabando sin que nadie haga nada.

Que “San Ignacio” fuera un Trending Topic por el caso de mi abuela, además de demostrar la solidaridad de muchas personas, pone en evidencia que no son pocos los que han sufrido las consecuencias del pésimo sistema de salud que tenemos en Colombia, esto sin ahondar en temas burocráticos o de corrupción, que seguramente nos darían para muchos post más.

Acá algunos de los trinos al respecto el 23 de enero: