viernes, 10 de mayo de 2013

A des-manteles


Después del apocalipsis no hay herbalifeanismo que valga. Las utopías prehistóricas con relación a rutinas alimenticias totalmente saludables y brebajes milagrosamente adelgazantes, que aglutinaron a miles de personas en rituales eufóricos de la nutrición, son ahora sólo un mito del mundo antiguo. Por ahora, el afán es sobrevivir sin mucha sublimación del instinto básico de llenar la panza, y qué mejor para este fin que los únicos seres vivos, aparte de las cucarachas, que lograron sobrevivir: las palomas y los gavilanes. Es por esto que, siguiendo esa tradición de reconstruir con base en las ruinas del pasado, la nueva dieta se denomina ‘El menú José José’, en honor a un cantor de finales del siglo XX y comienzos del XXI, antes del apocalipsis, que creó una obra titulada ‘Gavilán o paloma’. Aunque, según algunos registros prehistóricos, las palomas de la época no son como las conocemos actualmente: carecían del tercer ojo y la oreja encima de la cabeza.

Texto para el Semanario post-apocalíptico. Descarguelo completo en este enlace